LA IMPORTANCIA DE LA LECHE EN LA SALUD Y LA SOCIEDAD

LA IMPORTANCIA DE LA LECHE EN LA SALUD Y LA SOCIEDAD

El consumo humano de la leche de origen animal se remonta a la domesticación del ganado. Desde el Neolítico, el hombre ha utilizado la leche de diferentes especies, en particular la obtenida de los rumiantes, para la alimentación humana.

La producción láctea es una actividad agrícola universal. La población mundial consume lácteos de origen animal en casi todos los países del mundo, y cerca de mil millones de personas viven de granjas lecheras. Es una parte vital del sistema alimentario global y juega un papel importante en la sostenibilidad de las áreas rurales en particular.

Es bien conocido el hecho de que la industria láctea contribuye activamente a la economía de un gran número de comunidades, regiones y países. Según datos de la FAO, aproximadamente 150 millones de personas están involucradas en la producción de leche a nivel mundial. En las últimas tres décadas, la producción mundial de leche ha aumentado en más del 59%, pasando de 530 millones de toneladas en 1988 a 843 millones de toneladas en 2018. Con un 22% de la producción global India es el mayor productor de leche del mundo, seguido de los Estados Unidos de América, China, Pakistán y Brasil.

Con cerca de 700.000 granjas lecheras y 300.000 trabajadores vinculados a su procesado industrial, el sector lácteo europeo es considerado la columna vertebral y la base económica de la Europa rural. Con 10 de las 20 compañías lácteas líderes mundiales situadas en el viejo continente, la industria láctea europea se encuentra en una posición privilegiada para dar solución al aumento de la demanda en el mercado alimentario global. De hecho, en 2018 la industria láctea europea contribuyó en más de 10 mil millones de euros a la balanza comercial de la Unión Europea.

En Europa la leche de vaca y, en menor medida, las de cabra y oveja, utilizadas más tradicionalmente en el arco mediterráneo, han representado una fuente fundamental de energía y nutrientes en todas las etapas de la vida. La leche y los derivados lácteos son alimentos de un elevado valor nutritivo, ya que en su composición entran a formar parte prácticamente todos los nutrientes en cantidades relativamente elevadas. Además de proveer energía, son una excelente fuente de proteínas de elevado valor biológico y de otros nutrientes como calcio, magnesio, fósforo, zinc, yodo, selenio y de vitaminas del complejo B, así como de vitaminas A y D. Por lo tanto, los productos lácteos son reconocidos como una parte importante en una dieta saludable y balanceada, y contribuyen al mantenimiento de una buena salud y a la prevención de enfermedades asociadas con la dieta.

Entre los efectos beneficiosos de la leche y sus derivados en la salud se pueden destacar los siguientes:

  • Reducción del riesgo de sobrepeso y obesidad
  • Reducción del riesgo del síndrome metabólico
  • Reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares
  • Prevención de la hipertensión
  • Reducción del riesgo de diabetes tipo 2
  • Prevención de la osteoporosis
  • Reducción del riesgo de determinados tipos de cáncer

Por otro lado, cabe destacar la importancia de la industria láctea en la alimentación mundial sostenible. Los lácteos pueden ser parte de la solución para acabar con la pobreza en todas sus formas, especialmente en las comunidades rurales donde la agricultura es todavía muy prominente. La leche y sus derivados son esenciales en la lucha hacia la erradicación del hambre, la seguridad alimentaria y la mejora de los valores nutricionales de las dietas de una manera sostenible. En definitiva, el consumo responsable y sostenible de lácteos no sólo presenta efectos beneficiosos sobre nuestra salud, sino que contribuye al desarrollo y mantenimiento de una gran parte de nuestra sociedad.

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *